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ABUSO EMOCIONAL

“Y conoceréis la verdad y la

verdad los hará libres” Jn 8, 32


Hace poco escuché un video de Vanessa Viqueira, una criminóloga y psicóloga forense, que hablaba de un término poco conocido, pero que tiene muchas víctimas, ya que su uso es más frecuente de lo que se llega a conocer. Para ella, ésta es una de las técnicas de manipulación más letales y es conocida como gaslighting.


¿Y qué es el gaslighting? Su traducción literal es “luz de gas”. Este término tiene su origen en la obra de teatro escrita por el novelista y dramaturgo británico Patrick Hamilton, estrenada en 1938 y cuyo título en inglés fue Gas Light (en Estados Unidos se llamó Angel Street). En la trama, el señor Manningham intenta con varios medios volver loca a su nueva esposa, empleando diversos trucos para hacerla dudar de su juicio y memoria, repitiéndole constantemente que ella estaba loca. Todo esto, para poder buscar unas joyas por las que asesinó a su esposa anterior; ese era realmente su perverso objetivo.


Desafortunadamente, el tipo de prácticas empleadas por ese personaje no se han quedado sólo en la ficción y quien las usa lo hace para manipular al otro y lograr así un objetivo personal. Por ejemplo: Tony[1] es un influencer[2] que tuvo una relación con alguien del medio y cuya ruptura le estaba costando superar. En una ocasión, cuando él y su ex novia coincidieron en un proyecto de trabajo, ella empezó a provocarlo coqueteando con otro. En consecuencia, él bebió en exceso al punto de olvidar todo lo que pasó después de eso. Al día siguiente, ella le dijo que él le había pegado, aunque las personas que estuvieron ahí afirman que no pasó eso, que ellos no vieron nada y lo dudan porque lo conocen a él y saben que sería incapaz. A partir de ahí, su ex novia tóxica lo amenaza indirectamente y boicotea sus esfuerzos laborales. En terapia Tony descubrió que estaba siendo víctima de gaslighting.


Aunque este fenómeno es muy frecuente en relaciones tóxicas de pareja, también se puede observar en otros ámbitos, como el familiar, social, laboral o incluso, político. Ahora bien, según los profesionales de la salud, el gaslighting es una forma de abuso psicológico en el que el abusador pretende manipular a su víctima para que ésta dude de su criterio y memoria. Lo que busca es influenciarla para alterar su comportamiento y percepción utilizando técnicas indirectas, engañosas y poco claras; o para que piense ciertas cosas, obviamente en pro de los intereses y beneficios del abusador.


Para Vanessa Viqueira, el gaslighting comienza poco a poco con pequeñas mentiras por parte del manipulador y pequeñas concesiones por parte de quien está siendo manipulado, hasta que éste renuncia a la realidad para aceptar lo que dice el manipulador. Para dominar a su víctima el abusador emplea algunas técnicas:


1.- Retención: en ésta el manipulador se niega a escuchar lo que dice la víctima o finge no entenderle. Puede emplear frases como: “ni siquiera recuerdo eso de lo que me estabas hablando”.


2.- Contrarrestar: el manipulador cuestiona la memoria o percepción del otro acerca de lo que pasó para luego dar su versión en la que él se muestra como la víctima. Emplea preguntas como: “¿Seguro estabas sobrio? Porque no recuerdo que haya pasado así. Yo lo que recuerdo es que…”. También el manipulador niega persistentemente la realidad (aunque ésta sea obvia), o por el contrario puede emplear contradicciones o afirmar mentiras descaradas: “yo nunca dije eso”, “jamás haría lo que estás diciendo”. En otras palabras, el abusador busca hacer que el otro crea que debe dudar de su propio criterio, de sus recuerdos y de cómo está percibiendo la situación.


3.- Bloqueo y desvío: aquí, el manipulador cambia la historia o cuestiona la forma como piensa la víctima para evitar abordar cualquier problema que ésta plantea. Puede emplear frases como: “estás loca; tú haces todo mal”. También cambian de tema y llevan la discusión a un tema diferente al que la víctima desea abordar o aclarar. Lo que está haciendo es frustrar, a propósito, los esfuerzos de la víctima por comunicarse.


4.- Trivializar: con esta técnica el manipulador hace que la víctima sienta que sus sentimientos o necesidades no se perciban como importantes o piense que está siendo “exagerada” o que “está dramatizando innecesariamente”.


¿Qué consecuencias hay para la persona que sufre el gaslighting durante un periodo prolongado?


1.- Baja autoestima e inseguridad por la constante invalidación.

2.- Se cuestiona constantemente a sí misma y ya no tiene convicciones.

3.- Puede llegar a experimentar depresión, ansiedad y mucha frustración por sentir que no puede expresar o comunicar sus necesidades.

4.- Se vuelve persona visiblemente inestable, con la sensación de que sus creencias no son legítimas.

5.- Dudará de sus propios recuerdos y percepciones para empezar a creer en lo que el manipulador le dice y esto le hará experimentar culpa de manera constante. Así, la víctima cree que está recordando mal las cosas e incluso puede llegar a dudar si se estará volviendo loca.


Para reflexionar:


Para terminar, una recomendación que hace Vanessa Viqueira para saber si estás siendo víctima de gaslighting. Hazte las siguientes preguntas:


¿Te descubres con frecuencia cuestionándote a ti mismo(a) o se desvanecen tus convicciones cuando interactúas con cierta persona?


¿Te ha pasado que quieres discutir algo específico, pero terminas hablando con la otra persona de un tema completamente diferente y acabas sintiendo mucha frustración?


Si tienes dudas, busca ayuda profesional.AF

[1] Nombre ficticio para proteger la identidad de la persona. [2] Persona que influye a muchos al opinar en una red social u otro canal de comunicación, influyendo en muchas otras con las opiniones que expresa sobre un tema en concreto.

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