ATRAPADOS EN LO URGENTE Y NO EN LO FUNDAMENTAL
Actualizado: hace 4 días
En septiembre celebramos las Fiestas Patrias, actividades en familia, de gratos momentos en torno a las costumbres típicas del país, el mejor momento para que los niños desarrollen la identidad nacional, el respeto y amor por México, la tierra que los vio nacer. El tributo a la Bandera, el Himno y el Escudo Nacional son los símbolos más destacados de la Patria.
Hace unos meses, todo el mundo y en especial México estuvimos “atrapados” en la realización del Campeonato Mundial de Futbol y sabemos que el pueblo mexicano es un pueblo solidario y festivo que comprobamos por la gran convocatoria que tuvo con la población no solo mexicana sino de otros países. Se celebró “a lo grande” con millones de personas congregadas para ver los partidos, en distintas partes de la República mexicana y también en el reconocimiento al equipo de la Selección Mexicana y su brillante participación, aunque no llegaron a cuartos de final del campeonato.
Me parece importante destacar también que es conocida la característica de nuestra cultura de ser un pueblo dispuesto siempre a una mirada desproporcionadamente optimista, que quizá nos impide a muchos hacer un análisis profundo de la realidad. Nos gusta “la fiesta” que para la mayoría rompe con todas las fronteras de clase, jerarquía, raza, género, cultura, edad. Lo importante es en cierto momento y en bola, hacer todo por divertirse y en ocasiones con serias consecuencias como el fallecimiento de 4 personas por asfixia en los festejos del Mundial en la Avenida de Reforma.
Me viene a la memoria la frase que siempre hemos recordado en las fiestas patrias “Como México no hay dos” que habla de nuestra valiosa cultura en la que destacan muchos valores: sentido de la hospitalidad, de la fiesta, amor a la familia, tradiciones muy bellas en las diferentes regiones, religiosidad popular arraigada y sentido religioso, comida deliciosa y folklor. Me gustaría destacar en especial el papel de la mujer ya que es ella la que principalmente que conserva nuestras tradiciones. Todo lo anterior y mucho más integran nuestra cultura mexicana y esta cultura nos debe llevar a vivir los valores del compromiso con el Bien Común.
Sin embargo, ahora es nuestro deber ciudadano enfrentar la difícil REALIDAD, que no debemos ocultar: la división entre los mexicanos, el crimen organizado, los secuestros, las desapariciones, la violencia contra la mujer, etc. José Narro Robles, exrector de la UNAM, comenta en un artículo “Se requiere de lealtad, pero con honor, ya que, como se ha sostenido, cuando carece de esto se trata más bien de complicidad. La lealtad que se reclama es a la PATRIA y no a las personas. Se deben dejar atrás la mentira y la simulación, pero también las críticas duras y las venganzas”.
El Papa Francisco, durante su visita de 2016 a México, habló frente a políticos y empresarios en Palacio Nacional y se expresó así: “A los dirigentes… les corresponde de modo especial trabajar para ofrecer a todos los ciudadanos la oportunidad de ser dignos actores de su propio destino… ayudándoles a un acceso efectivo a los bienes materiales y espirituales indispensables: vivienda adecuada, trabajo digno, alimento, justicia real,seguridad efectiva, un ambiente sano de paz”.
Sus mensajes venían llenos de esperanza y confianza para un pueblo desilusionado, desconfiado, temeroso, dolido. Habló del Dios de la Misericordia “Nuestro Padre es el Padre de una gran familia, es nuestro Padre. Sabe tener un amor único, pero no sabe generar y criar ‘hijos únicos’. Es un Dios que sabe de hogar, de hermandad, de pan partido y compartido. Es el Dios del ‘Padre nuestro’, no del ‘Padre mío’ y ‘padrastro vuestro’” dijo en Ecatepec, ante más de 200 mil personas sencillas.
Podemos y debemos NO CONFORMARNOS con atender lo urgente sino lo importante, LO FUNDAMENTAL: mejorar el nivel de educación, la salud, la economía sana, vivir una cultura de la legalidad por mencionar algunos de los graves que no están bien atendidos. Somos responsables de ayudar a vivir los valores de: La Civilidad, la Democracia y la Solidaridad que integran la virtud del patriotismo. Desafortunadamente, en muchas familias solo vivimos unas celebraciones patrioteras y no el patriotismo.
La frase “Como México no hay dos” tendrá sentido cuando no sea solo una frase dicha con orgullo por nuestra patria sino cuando logremos construir condiciones de convivencia, sin divisiones, resentimientos, sino que nos unamos para compartir un Proyecto de Nación un México libre plural y diverso.
Nuestros valores los descubrimos en el Evangelio de Jesús, en las Bienaventuranzas. La virgen María de Guadalupe nos ayude a ser la luz del mundo y la sal de la tierra mexicana.
Para reflexionar:
● Menciona los problemas más graves que viven en tu comunidad (machismos, violencia, etc.).
● ¿Qué puedes hacer tú en tu familia, en tu trabajo, en tu comunidad para atender su solución?





















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