¿COMPRENDEN Y CONOCEN LAS MADRES A SUS PEQUEÑOS?
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Si ganas el corazón del niño, caminas ya con favorable ventaja de educar su razón y orientar su voluntad
(Lord Chesterfield)
Me comentaba Alicia, una madre joven que se hacía acompañar, en muchas ocasiones, por uno de sus hijos, desde que era muy pequeño Iba con ella y además era muy inquieto, lo llevaba a sus compromisos voluntarios de ayuda en su comunidad y con curiosidad le pregunté: ¿Por qué traes a tu pequeño hijo cada sábado si lo puedes dejar con su papá o hermanos? para ti no es una ayuda sino una carga traerlo, ya que tienes que atender a muchas personas que vienen a los cursos. Me contestó con mucha sabiduría: “Mi hijo aprende más con lo que ve que hago y el compromiso de los demás voluntarios, esto es más eficiente que con todos los sermones que le dé sobre generosidad, respeto y ayuda a los más necesitados; estas experiencias lo preparan para ser un adulto comprometido con los demás y un hombre de fe y confianza en el amor de Dios. Siento no haberlo hecho con mis otros dos hijos”.
En este mes de mayo se celebra el Día de las madres y también las abuelas fueron madres y ahora ocupan muchas veces su lugar, es indispensable saber que la infancia vive experiencias muy diversas a las nuestras y por lo tanto tienen habilidades distintas que hay que saber aprovechar y desarrollar.
Los niños que hoy tienen entre 3 y 11 años pertenecen, en su gran mayoría, a la Generación Alfa (AlphaGeneration nacidos entre 2014 y o 2022). Es necesario conocer bien sus características para poder ayudarlos en su desarrollo y darles la atención para sentirse aceptados y queridos sobre todo por sus padres, familiares y educadores. A estas niñas y niños les afectó también la pandemia y la reclusión que vivieron en esa época.
CARACTERÍSTICAS GENERALES DE ESTA GENERACIÓN:
• Nativos digitales desde “la cuna”.
• No conocieron el mundo sin pantallas, internet, tabletas o celulares.
• Aprenden de forma visual e interactiva.
• Esperan respuestas rápidas y estímulos constantes.
• Tienen gran capacidad de aprendizaje temprano.
• Aprenden a leer, usar tecnología y resolver problemas antes que generaciones anteriores.
• Tienen cercanía y dependencia de su familia, la pandemia los obligó a estar en contacto continuo con padres, abuelos y adultos cercanos.
• Aprenden más por lo que ven que por lo que oyen.
• Necesitan que los adultos los escuchen y valoren.
• Son creativos, pero hay que ayudarlos a poner atención.
• Pueden frustrarse con facilidad si no se les guía con paciencia.
Muestran interés por el cuidado del planeta y el respeto a los demás.
La Generación Alfa no es mejor ni peor que otras, es distinta y los adultos debemos conocerlos mejor para ayudarlos en su desarrollo.
Todos los niños y las niñas, de la generación que sean, necesitan la presencia amorosa, antes que nada de su madre y de su padre. Es el mismo caso si son adoptados y en muchos casos no solo son sus padres los que lo ayudan en el desarrollo de su personalidad sino también: la abuela, la tía, la educadora, la maestra, la catequista, la vecina, la amiga de la familia sensible y cariñosa con los niños. Más tarde en la vida, reconocerán el bien que le hicieron cada una de estas mujeres o el gran vacío que dejó la ausencia del padre y otras personas que lo llevó a vivir con falta de cariño, soledad y abandono. Por lo tanto vemos que no todos los niños y las niñas tienen el amor, el cariño y la atención que necesitan y las consecuencias se viven no sólo en la familia y en la escuela sino en nuestro México.
NORMAS CONCRETAS PARA LA EDUCACIÓN DE UNA NIÑA O NIÑA:
¿Conocen los niños las normas de conducta que establecemos los adultos para ellos?
Busquemos que las normas de conducta las conversemos antes con ellos, ellas y que les expliquemos que están orientadas a lograr su crecimiento y madurez y fundamentadas en la justicia y en la construcción de la paz y el amor a México, nuestra patria.
La norma se debe cumplir siempre que sea posible, no depende si el adulto está de buen o mal humor, atento o distraído, cansado o impaciente, o si el niño logró convencerlo de que por “esta ocasión” se le disculpe de cumplirla.
Las normas propuestas, no son infalibles, pero nos pueden orientar para ayudar que en la infancia se desarrolle con armonía la personalidad de la niña o el niño y se eviten conflictos con los padres, abuelos, familiares y maestros.
NORMAS BÁSICAS Y ACTITUD DEL ADULTO:
Tu actitud debe manifestar fundamentalmente amor hacia el niño o niña, no a las normas.
• Decir con claridad cuáles son las normas y principios que buscamos: hablar con la verdad, puntualidad, respeto, orden, limpieza, cuidar lo propio y lo ajeno, cuándo pueden ver televisión, usar el celular, jugar en la computadora (especificar cuánto tiempo por día o por semana), hacer buen uso del dinero, aprender a ahorrar y ayudar económicamente a un necesitado, tener un horario para la tarea escolar, comer a hora fija, hacer uso del baño en coordinación con los demás, no gritar e interrumpir (valor del diálogo, del acuerdo), etc.
• Respetar las normas escogidas y no cambiarlas continuamente.
• Explicar con claridad el castigo o sanción para cada falta a una norma.
• Seguridad y objetividad cuando el niño o la niña rompe una norma y debe cumplir un castigo. El castigo debe ser siempre proporcionado a la falta. Si un niño pequeño entra corriendo con los zapatos llenos de lodo, esto no es motivo para gritar o golpearlo.
• Mostrar paciencia y cariño cuando el niño o la niña recaen en el incumplimiento de las normas familiares o escolares.
• Espacios de silencio, diálogo y reflexión.
• Experiencias reales, no solo digitales.
Reconozco la sabiduría de Alicia, la joven madre que se hacía acompañar con su pequeño hijo y de la mejor manera le mostraba su amor y enseñanzas tenemos que reconocer que la pedagogía de Dios, nuestro Padre es maravillosa. Él nos ama profundamente, respeta nuestra libertad, nos tiene infinita paciencia, nos perdona siempre, nos pone obstáculos para que maduremos, en resumen, es un Padre de Amor.
Felicidades a las madres jóvenes, adultas o de tercera edad que siguen agradeciendo a Dios por el don de la maternidad, que es una tarea difícil ¡pero hermosa!
Para reflexionar:
●¿Tienes hijas, hijos, sobrinas, sobrinos, nietos, nietas? Subraya cuáles.
●¿Estuviste cerca de ellos en su infancia? Si, no, por qué.





















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