CONMIGO CUENTAN…Voluntariado social
El Voluntariado Social, nos invita por su propia naturaleza a estar en contacto con otras personas, quizá muy distintas a nosotros. La Encíclica, publicada en mayo, por el Papa León XIV habla, entre otros puntos, sobre la importancia de respetar la Dignidad de todo ser humano que no debe ponerse en segundo lugar por los adelantos de la tecnología. El Voluntariado social significa la atención personal y el compromiso con organizaciones o instituciones que se comprometen en especial con una causa humanitaria.
Mi experiencia personal en el trabajo voluntario en distintas organizaciones me ha enseñado el valor de trabajar en instituciones con fines educativos y humanitarios y sobre todo del valor del trabajo colaborativo.
Tuve la suerte, desde adolescente, que me invitaran a formar parte del grupo de los Scouts, donde estaban mis hermanos y fue una maravillosa experiencia convivir y trabajar con los Lobatos (niños de 7 a 11 años) y con el trato con ellos, fue donde descubrí mi vocación magisterial y he sido maestra por 50 años y gracias a ese primer compromiso voluntario.
Más tarde formé parte de la Asociación de la Juventud Femenina Católica Mexicana (JCFM) e igualmente comprobé, que podía aportar mucho, pero sobre todo me enriqueció el trato y contacto de jóvenes entusiastas y que unían sus esfuerzos para llevar a otras jóvenes la Buena Nueva. Así recorrí casi toda la República mexicana.
Desde entonces he combinado mi trabajo profesional de maestra y pedagoga con muchas responsabilidades, siempre voluntarias, aún en el campo internacional. Fui testigo de que el trabajo internacional en favor de las mujeres tanto de África en América Latina, Europa, Asia en todos los continentes es muy valioso, ya que cuando comparten objetivos comunes se acaban las diferencias y se descubren las riquezas que aportan cada una de ellas. El trabajo en una organización con fines claros para la ayuda humanitaria, une, enriquece y fortalece los lazos entre diferentes culturas. Se nos abre una ventana para ver la riqueza del mundo y salir de nuestro entorno pequeño y egoísta.
QUÉ ENTENDEMOS POR VOLUNTARIADO SOCIAL
Cuando existe un compromiso voluntario, consciente, solidario con los más necesitados ya sean mujeres, niñas y niños de la calle, minusválidos, drogadictos, enfermos, analfabetas, migrantes, heridos de guerra, etc. sentimos un llamado de Dios que exige nuestro tiempo, nuestra preparación, nuestro servicio que es lo que se llama voluntariado social o lo que para nosotros creyentes es una de las mejores formas de evangelizar. Este compromiso nace naturalmente porque nos sentimos amados por Dios comprendemos nuestra propia dignidad y no queremos permanecer aislados, queremos construir nuevas relaciones y ayudar a construir un mundo más humano.
Copio textualmente la definición que da la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Voluntariado Social.
“El Voluntariado Social es una forma de entender la vida, una actitud que busca construir una sociedad más humana, incluyente y, ante todo, solidaria. Tiene su fundamento en la conciencia de que somos interdependientes y que nuestro destino está de algún modo ligado al destino de las demás personas. Tiene la motivación y la esperanza que nuestra actuación, por pequeña que sea, provocará cambios en la sociedad, siempre compleja y dinámica. El Voluntariado Social posee también un aspecto intuitivo, que nos dice simplemente que su existencia es una muestra en estos tiempos de la fe en el ser humano y sus infinitas posibilidades”.
REQUISITOS QUE SE DEBEN RESPETAR PARA HACER UN TRABAJO VOLUNTARIO
En muchas ocasiones en nuestros grupos hemos oído comentar a alguien: “Ya me cansé porque es muy pesado el trabajo y por lo tanto ya no cuenten conmigo” Esa reacción es completamente irresponsable y esas personas quizá no tenga la culpa, sino nosotros porque debemos saber cuáles son las responsabilidades de comprometerse y saber seleccionar a quienes desean unirse a un grupo.
Las siguientes normas pueden contribuir al éxito de esta labor:
1. Datos personales: Tener la precaución de tener todos los datos generales de la persona que solicita hacer el voluntariado social y comparar con el perfil que se necesita.
2. Descripción: Una descripción precisa del trabajo y del perfil del trabajador son necesarias para aclarar tareas y garantizar la cooperación eficaz.
3. Limitación: Un trabajo voluntario no debe exigirse como un trabajo de tiempo completo; la participación voluntaria tiene límites (familia y responsabilidades profesionales), que deben ser respetados. Deben aclararse el número de horas por semana, mes, etc.
4. Acompañamiento: Asesoría adecuada, capacitación permanente, supervisión.
5. Reconocimiento: Si deseamos reevaluar el trabajo voluntario, debemos hacerlo más “público”, esto significa que debemos hablar sobre los voluntarios y su labor, por ejemplo, en informes anuales podamos no sólo agradecerles, sino que también indicar en la sección de “donativos” cuántas horas se trabajaron por voluntarios sin paga y su equivalencia en remuneración económica.
6. Justificación: Cualquier actividad voluntaria debe generar un certificado o reconocimiento. Este documento sería utilizado, por ejemplo, en caso de la vida profesional, al asumir responsabilidades políticas, etc.
7. Pago: Todos los gastos se requieren para representar a la organización por un período determinado y que están relacionados directamente con las actividades voluntarias deben ser reembolsados a tiempo y sin tener que solicitarlo (teléfonos, viáticos, participación en conferencias, regalos de agradecimiento, envío de correspondencia, etc.).
8. Responsabilidad: Si se va a terminar el compromiso voluntario, es necesario preparar a otra personapara el puesto, e informar con suficiente tiempo.
Hay muchas personas, jóvenes, adultas y aun niños y niñas que estamos comprometidas en alguna organización que trabaja por determinada causa. Ofrecemos nuestra preparación, nuestro tiempo y no recibimos ningún pago y muchas veces ayudamos económicamente para que se alcance el objetivo que persigue la organización. Si nos pregunta alguien ¿Por qué dedicas tu tiempo libre a hacer un trabajo voluntario? ¿Cuál sería nuestra respuesta? La respuesta la encontramos cuando observamos la dura realidad que nos rodea y las enormes diferencias y desventajas que tienen tantas personas muy necesitadas de lo más elemental: alimentación, agua, salud, educación, cuidados y porque hemos entendido el llamado de Jesús de vivir las obras de misericordia. Por esas razones y otras muchas es necesario decir: “CONMIGO CUENTAN…”
Para comentar en grupo
● ¿En tu comunidad hay carencias y necesidades urgentes que cubrir? ¿Cuáles?
● ¿Formas parte de algún grupo que hace servicio social? ¿Cuál?





















Comentarios